martes, 24 de abril de 2012

Pretensiones

Quiebra tu mundo, 
sólo un segundo basta.... 

Para recordar que tu vida es tuya
y no una barca, 
que se mueve con la marea, 
que se mueve con la brisa brava, 
que no sigue un curso, 
que sigue y sigue sin importar nada...

Retoma lo que fuiste, 
que no te arrastren las aguas, 
frena tu día, 
toma un respiro de calma...

Quiebra tu mundo, 
sólo un segundo basta...

Escucha el marino, 
que su timón y curso están trazados 
y sigue afanoso sin cejar en su destino....

Mira en rededor y mira tu barca...

Que tienes 
de dónde has venido 
y con que quieres llenar el navío...

El curso marcado que una vez seguí con ahínco, 
no fue trazado por los mares, 
ni por las corrientes, ni por el vino... 
era aquello en que creía, 
era eso que me llenaba de alivio, 
era lo que me hacía ser yo misma.... 
es lo que ya no soy, 
y no sé si he sido.

Palabras 1

Desórdenes, desordenada, 
vida vivida completamente alocada, 
trozos de risa, pedazos de rabia, 
mezcolanza entremezclada.

Cierra tus ojos, 
abre tu alma, 
se tú, no ocultes nada.

viernes, 14 de octubre de 2011

Sin razón aparente

y así se pasa un año sin notarlo, perdida, sin rumbo y con pocas ganas de analizarlo....
dejando que me arrastre sin fuerza para encausarlo, un poco depre, con la valentía justa solo para permanecer a flote.
Y cuando me doy cuenta, ya me arrastro la marea, estoy lejos del rumbo que quiero cursar y la sola idea de retomar el timón para ir en el buen camino parece demandar demasiado...
tratando de volver al camino perdido...

martes, 20 de abril de 2010

Como se mide un año?

Trenta y un millones quinientos treinta y seis mil segundos...

Quinientos veinticinco mil seicientos minutos....

Ochenta y siete mil horas...

Trescientos sesenta y cinco dias...

Un año...

¿Como medir un año?

En semestres o en estaciones,

en tardes lluviosas o dias soleados

talvez, sólo los días en que me fijé que tiempo hacía,

en los días que lloré, o en los que no pude quitarme la sonrrisa,

cuando me sentí sola o cuando me sentí cobijada por la compañía?

Un año, quinientos veinticinco mil minutos de emociones vividas,

¿cúales lo miden?

cuando me sonrrió la suerte, o cuando me embargó la desdicha

talvez... las veces que latió mi corazón, pestañé o respire...

o las veces en que se me paró el corazón o aquellos momentos que me quitaron el aliento...

Y que hay de medirlo en cariño, en amistad, en amor...

Quinientos veinticinco mil seiscientos minutos, trinta y un millones, quinientos treinta y seis mil segundos, que aveces se sienten tan largos y otras veces nos preguntamos dónde volaron...

Alguna vez medí los años en meses, meses que faltan para las vacaciones, días que faltan para mi cumpleaños, pero los momentos que recuerdo, los que marcan el paso del tiempo y digo "esto paso tal año", los que se quedaron grabados, son los que me quitaron el aliento, los que me hicieron llorar de emoción, para bien o para mal, los días que me sonrrió, y yo le sonrreí a la vida, los momentos que no medi con números y que tampoco se cuentan, solo están contigo y te animan en la desdicha, como la prescencia de un amigo que te hace compañía.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Flores en el aire,
vértigo abismal
tartamudeos tontos
sonrrojo imposible de ocultar.



Eso sucede cuando miras
y miras todo el día sin cesar
¿qué haré cuando me mires?
no sé si morir o saltar.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Con la hierba como almohada

Jamás voy a estar suficiente tiempo tirada en el suelo con la hierba como almohada, ni me voy a cansar de escuchar el silencio mientras miro la noche estrellada.
Un descanso, un quiebre en mi alma acelerada, un poco de paz en esta vida alocada, un remanso de quietud, un minuto de calma, cierro los ojos y solo escucho la fogata, siento el aire que acaricia mi cara con los aromas del bosque y el ruido de las cigarras, que armonizan sus canciones con el fondo de la cascada, un minuto, una hora, una semana... Jamás me cansaré de imaginar que duermo con la hierba como almohada, en algún rincón del bosque, en un lugar de mi alma.

lunes, 31 de agosto de 2009

Poema 3

Una calle de agua
un cielo sin sol
y una sola caminante
sin camino, sin sentido
sin dirección ni destino.

Va por la calle-rio andando
va por su vida navegando
sólo ella y su soledad
sólo sus pensamientos y su ideal.

Nada que perder,
todo por ganar
¿quién sabe a dónde va?