Flores en el aire,
vértigo abismal
tartamudeos tontos
sonrrojo imposible de ocultar.
Eso sucede cuando miras
y miras todo el día sin cesar
¿qué haré cuando me mires?
no sé si morir o saltar.
domingo, 15 de noviembre de 2009
sábado, 19 de septiembre de 2009
Con la hierba como almohada
Jamás voy a estar suficiente tiempo tirada en el suelo con la hierba como almohada, ni me voy a cansar de escuchar el silencio mientras miro la noche estrellada.
Un descanso, un quiebre en mi alma acelerada, un poco de paz en esta vida alocada, un remanso de quietud, un minuto de calma, cierro los ojos y solo escucho la fogata, siento el aire que acaricia mi cara con los aromas del bosque y el ruido de las cigarras, que armonizan sus canciones con el fondo de la cascada, un minuto, una hora, una semana... Jamás me cansaré de imaginar que duermo con la hierba como almohada, en algún rincón del bosque, en un lugar de mi alma.
Un descanso, un quiebre en mi alma acelerada, un poco de paz en esta vida alocada, un remanso de quietud, un minuto de calma, cierro los ojos y solo escucho la fogata, siento el aire que acaricia mi cara con los aromas del bosque y el ruido de las cigarras, que armonizan sus canciones con el fondo de la cascada, un minuto, una hora, una semana... Jamás me cansaré de imaginar que duermo con la hierba como almohada, en algún rincón del bosque, en un lugar de mi alma.
lunes, 31 de agosto de 2009
Poema 3
Una calle de agua
un cielo sin sol
y una sola caminante
sin camino, sin sentido
sin dirección ni destino.
Va por la calle-rio andando
va por su vida navegando
sólo ella y su soledad
sólo sus pensamientos y su ideal.
Nada que perder,
todo por ganar
¿quién sabe a dónde va?
un cielo sin sol
y una sola caminante
sin camino, sin sentido
sin dirección ni destino.
Va por la calle-rio andando
va por su vida navegando
sólo ella y su soledad
sólo sus pensamientos y su ideal.
Nada que perder,
todo por ganar
¿quién sabe a dónde va?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)